La obesidad infantil-juvenil en el mundo

Mi buen amigo y convecino de Sant Pol de Mar, el Dr. Pedro Plans, del Servei de Salut Pública de la Generalitat de Catalunya, es miembro del grupo de investigación sobre factores de riesgo metabólico de enfermedades no transmisibles (NCD Risk Factor Collaboration), dirigido por el Imperial College de Londres. Ha tenido la gentileza de remitirme un trabajo, del que es coautor.

Es un estudio sobre la evolución de la obesidad infantil-juvenil en el mundo, publicado el 16 de diciembre de 2017 en Lancet.

Lleva por título:  “Worldwide trends in body-mass index, underweight, overweight, and obesity from 1975 to 2016: a pooled analysis of 2416 population-based measurement studies in 128·9 million children, adolescents, and adults“.

Se trata de una revisión mundial de 128,9 millones de personas, sobre las tendencias de la evolución del índice masa corporal desde 1975 al 2016, con una perspectiva de 40 años.

El trabajo es denso, largo y con numerosas gráficas, tablas y mapas. Sus resultados resumidos son muy significativos:

El número de niños y adolescentes (5 a 19 años) obesos en todo el mundo, ha aumentado diez veces en las últimas cuatro décadas.

El Profesor Majid Ezzati, director del estudio, ha indicado:

 “En las últimas cuatro décadas, las tasas de obesidad en niños y adolescentes han aumentado globalmente, tanto en los países de ingresos bajos como en los de ingresos medios.

En los países de ingresos más altos, las tasas de obesidad no han variado en los últimos años, a pesar de que los niveles de obesidad son demasiado altos”.

El Profesor Ezzati añade: “Estas preocupantes tendencias reflejan el impacto del marketing y las políticas alimentarias en todo el mundo, con alimentos saludables demasiado caros, para las comunidades y familias pobres”.

El estudio pronostica una generación de niños y adolescentes con obesidad y también con malnutrición.

Necesitamos métodos para hacer la comida saludable más accesible en casa y la escuela, especialmente en las comunidades y familias de escasos recursos. También desarrollar regulaciones e impuestos para proteger a los niños de los alimentos no saludables”.

Con frecuencia los alimentos menos saludables son los que más engordan.

Se debe quitar de la cabeza el estereotipo “niño gordito = niño sano”. Lo sano es tener el peso dentro de la normalidad.

Exceso de bollería, pizzas, bocadillos y en general, demasiados hidratos de carbono, demasiadas grasas trans, demasiado azúcar.

Aunque ya es conocido – pero muchas veces no se tiene en cuenta-adjunto el enlace a una guía sobre la proporción de hidratos de carbono, grasas, proteínas y fibra que debe mantener una dieta saludable.

Y pasando a la Genómica, hay que pensar que cada persona es genéticamente diferente, por tanto:

Si una persona engorda, a pesar de mantener una dieta equilibrada según los índices recomendados, hay que pensar en su genética. “Dieta igual para todos” es igual a decir: “talla única de zapatos y vestidos iguales para todos”.

Es frecuente conversar con parejas que dicen “comemos lo mismo y yo me engordo y él (o ella) no”. Lógico: coméis lo mismo pero sois genéticamente diferentes.

Si una persona, a pesar de hacer una dieta según “tablas” adecuada, engorda. Lo recomendable es, que se haga un test genético fiable. Ya que según sus posibles variantes genéticas, deberá variar las proporciones de la ingesta calórica de proteínas, grasas e hidratos de carbono así como de otros nutrientes minoritarios.

Finalmente ¿Por qué insistir tanto con la obesidad?, como  dicen con frecuencia personas obesas.

Pues por lo que ya es harto sabido. La obesidad en la infancia y adolescencia (y en el adulto) es muy perjudicial para la salud.

Más tejido graso, más fijación de vitamina D menos disponible para los tejidos, con más riesgo de osteoporosis y patologías asociadas a dicho déficit, además de ser causa de diversos tipos de cáncer.

Exceso de calorías, alto riesgo de diabetes tipo II, más riesgo de síndrome metabólico. Más peso, más precocidad de lesiones en cartílagos (rodillas, tobillos, cadera). Y así un largo etcétera de motivos.

Lo sabemos, pero muchos no hacen caso, en detrimento de su propia salud.

Dr. Juan Sabater-Tobella
European Specialist in Clinical Chemistry and Laboratory Medicine (EC4).
Member of the Pharmacogenomics Research Network.
Member of the International Society of Pharmacogenomics and Outcomes Research
International Delegate of the World Society of Anti-Aging Medicine.
Presidente de EUGENOMIC®

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Última revisión: Ene 5, 2018 @ 4:59 pm