La FDA contra las grasas trans

Las grasas tienen mala prensa pues “engordan”, es aquello de que “la carne hace carne y la grasa hace grasa”, esto los decían nuestras abuelas, y el concepto persiste. Aunque no es exactamente así, ya que las grasas mayoritariamente son buenas y no siempre engordan, mientras se ingieran las adecuadas.

El concepto a retener es, que forma más grasa el exceso de hidratos de carbono (pan, bollería, pizzas, pasteles, azúcar en el café, en la leche….) que las propias grasas. La energía que aporta la ingesta de proteínas, hidratos de carbono y grasas que se no utilizan, porque no la gastamos, se va a la “despensa” que es nuestro tejido graso. Por su parte, las proteínas nos aportan estructura, es decir con sus aminoácidos, construimos nuestras propias proteínas. Las grasas también nos aportan estructura para las membranas biológicas y la síntesis de algunas hormonas, sin embargo los hidratos de carbono sólo aportan energía, no aportan estructura y por lo tanto hay que tomar lo justo, aunque en general es de lo que se abusa.

Las grasas mono-insaturadas, las de los aceites vegetales, y las poli-insaturadas (los ácidos grasos omega-3) que se encuentran en aceites de pescado y en frutos secos, son muy importantes para nuestro organismo. Las grasas saturadas naturales (las de los lácteos y carnes grasas) no son perjudiciales sino que son ácidos grasos necesarios para la estructura de nuestras membranas, aunque solamente se debe procurar que no supongan en la dieta más del 10-15% del total de las grasas que ingerimos.

Pero lo que realmente es perjudicial para la salud son las grasas «trans», que son las que se obtienen artificialmente por procesos industriales, a partir de aceites vegetales que se hidrogenan, es decir se les introducen dobles enlaces que los hacen sólidos. Estas grasas son muy utilizados en la elaboración de alimentos preparados. Pero ojo, hay un engaño en muchas etiquetas que dicen: “grasas vegetales parcialmente hidrogenadas”, frase que confunde la realidad, ya que induce a pensar en “producto sano”, al referir grasas vegetales. No es así, son grasas «trans», y las grasas naturales son «cis». No podemos entrar en temas químicos, pero quiere decir que no se acoplan a nuestras estructuras y simplemente van directamente a formar tejido graso. El alto consumo de grasas «trans» – sumando las de cada alimento envasado que se compra- es una de las causas de la obesidad en las sociedades industrializadas.

Vistos los perjuicios para la salud de las grasas «trans», la FDA en USA, ha dictado una orden dirigida a las empresas procesadoras de alimentos, para que en un período de tres años prácticamente eliminen las grasas «trans» de todos sus productos. Adjuntamos el link en castellano.

Un consejo: antes de comprar productos envasados, mirar la etiqueta que indica su composición y evitar al máximo, alimentos que contengan cantidades altas de “aceites vegetales parcialmente hidrogenados”, ya que son perjudiciales para la salud. En Europa se está estudiando también, obligar a que los fabricantes pongan “grasas trans”, al menos no engañar al usuario, con la palabra “acetites vegetales”.

Dr. Juan Sabater-Tobella
European Specialist in Clinical Chemistry and Laboratory Medicine (EC4)
Member of the Pharmacogenomics Research Network

Presidente de EUGENOMIC®

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Última revisión: Nov 6, 2018 @ 5:22 pm