Hoy comentaremos unos datos significativos sobre el tan conocido colesterol.

Acaba de publicarse un extenso trabajo sobre la evolución de los niveles de colesterol en 23 países, desde 1980 hasta la actualidad.

Se trata de una revisión, estudio, correlaciones y conclusiones de 458 trabajos sobre este tema, que engloba 82,1 millones de personas.

National trends in total cholesterol obscure heterogeneous changes in HDL and non-HDL cholesterol and total-to-HDL cholesterol ratio: a pooled analysis of 458 population-based studies in Asian and Western countries

Trabajo remitido por mi buen amigo y convecino de Sant Pol de Mar, el Dr. Pere Plans, que es uno de sus coautores, quien ha aportada datos de España.

Le doy las gracias y le felicito por su participación en un trabajo internacional de esta dimensión.

Dentro de lo que llamamos “hábitos saludables”, aparte de no fumar y beber con moderación, el más popular es mantener bajo el nivel de colesterol.

A lo largo de mis años de laboratorio clínico, he visto personas que, con sumo esmero, anotaban en una libretita la evolución de sus niveles de colesterol. “Estoy contento, decían, estaba a 221 y ahora estoy a 215”.

Lamentablemente estas diferencias no varían respecto a su salud. Se debe dar un margen de desviación al método analítico realizado en días diferentes de (+/-) 5%.

Por tanto, tomando como cifra base 200 mg/dl, entre 190 y 210 mg/100, quiere decir que más o menos podemos estar igual, mejor tendencia a la baja, pero tener en cuenta la observación.

El trabajo es exhaustivo, con muchas tablas y datos. En términos generales, hay diferencias significativas según los diferentes países.

En los países occidentales la tendencia es que el colesterol va bajando significativamente. Por el contrario, en los países asiáticos que reportan datos, los niveles suben.

Cuando se considera los países, por su nivel cultural y sensibilidad por hábitos de vida saludables, y no en función solamente de su nivel tecnológico o desarrollo económico, se observa que a más nivel socio-cultural, mayor descenso del colesterol total.

Los líderes: Noruega, Finlandia, Bélgica y Suiza. España se halla en una situación moderada.

De los 23 países en posición 14, España está justo después de USA.  Por su parte, aumenta en: Corea del Sur, Japón y sobre todo Tailandia y China.

Con pequeñas variaciones los datos son semejantes al separarlos por sexos. También con pequeñas variaciones, el descenso del colesterol LDL (“malo”) son semejantes.

En cambio, el colesterol HDL (“bueno”), sube más en los países de mayor nivel socio-cultural, es decir con hábitos de vida más saludables.

Se preguntan ¿Qué pasará en China, Japón, Tailandia y en general países orientales, que entran hábitos de vida occidentales en la comida?

La “occidentalización” provoca sustituir productos naturales de proximidad, por hamburguesas, fast food, y sobre todo alimentos procesados muy ricos en ácidos grasos saturados.

No todos los trabajos reportan si hacen o no tratamiento con estatinas, para bajar el colesterol. Por tanto, hay un factor que puede distorsionar las interpretaciones.

Posiblemente en los países occidentales se emplean más que en los orientales, por tanto, el descenso del colesterol, puede deberse al fármaco y no a los hábitos de vida más saludables.

Por otro lado, hay una tendencia que a veces me pregunto, si no es exagerado, recomendar niveles de colesterol mucho más bajos de los aconsejados hace unos años.

Se debe tener criterio, y no “niveles igual de bajos para todos”. Debe extremarse en personas con patologías cardiovasculares, pero no son necesarios niveles muy bajos, en personas sin patología cardiovascular.

El colesterol, es la materia prima para que nuestro organismo fabrique las hormonas esteroideas, la vitamina D, la estructura de las membranas de nuestras células. Además de la fabricación de 2-3 gramos de ácidos biliares al día, que permite digerir las grasas de la dieta.

El colesterol es una molécula buena y muy necesaria para nuestro organismo. Pero como todo en la vida, lo malo es el exceso, sin olvidar también, que es malo el déficit.

Recordar también, que nuestros niveles de colesterol en suero, dependen un 30% del que se toma en la dieta.

Pero el 70% es de síntesis endógena. Es decir, depende de nuestra genética, y es el que, en su caso, se debe reducir con algún fármaco.

 

Dr. Juan Sabater Tobella
European Specialist in Laboratory Medicine (EC4)
Member of the Pharmacogenomics Research Network
Presidente de Eugenomic

 

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