Seguimos con la prevención del cáncer de seno en mujeres.

En nuestro blog del pasado mes de octubre, nos referíamos a las recomendaciones que la US Preventive Services Task Forces ha dado sobre el tratamiento farmacológico preventivo, en mujeres con riesgo alto de cáncer de mama.

Dicho organismo, recomienda un tratamiento con dosis bajas de tamoxifeno, raloxifeno o inhibidores de la aromatasa.

Sin embargo, no especifican que consideran como “alto riesgo”.  Destacábamos la importancia de realizar un test genético.

Dicho estudio, aporta una valiosa información para conocer el riesgo individual de padecer un cáncer de mama esporádico, no hereditario.

A raíz de este blog, nos han surgido preguntas sobre la frecuencia de las mamografías con fines preventivos.

Paso a comentarlo.

En el año 2017, se actualizaron las guías sobre el screening de los cánceres más frecuentes, valorando los pros y contras de las revisiones periódicas, tipos de pruebas, cuando iniciarlas y su frecuencia.

En términos generales se alertaba, que no por más precoces y más frecuentes, es mejor.

Por un lado, se debe tener en cuenta la sostenibilidad del sistema sanitario (eficacia/coste).

También se ha podido comprobar que, además de crear angustias innecesarias, se pueden provocar muchos falsos positivos, que a veces innecesariamente, acaban con tratamientos drásticos.

Respecto al cáncer de mama, modificaban los criterios del año 2009, que resumiendo consistían en:

No realizar la mamografía bianual a partir de los 40 años, sino a partir de los 50 y no realizar ninguna a partir de los 75 años.

En las guías del año 2017 se recomienda hacer una mamografía anual entre los 45 y los 54 años.

Añaden que, las mujeres de 40 años deben tener la oportunidad de hacérsela. Que a partir de los 55 años tienen que tener la oportunidad de hacerla cada 2 años y continuar hasta unas expectativas de vida iguales o mayores de 10 años.

A raíz de este trabajo publicado en JAMA, se hizo una importante revisión de los resultados que se obtienen con las mamografías a partir de los 40, o a partir de los 50 o 60 años. 

Publicaron los hallazgos de un estudio que siguió a 10.000 mujeres con mamografías anuales durante 10 años. Reportan los hallazgos a los 40, 50 y 60 años.

El trabajo es corto y casi se resume a la tabla de resultados y su reflexión final. Recomendamos su lectura.

De hecho, ponen dudas a no realizar las mamografías a partir de los 40 años. Doy algunos datos.

Por ejemplo, se hacen más biopsias incensarías a los 60 años que a los 50 o a los 40. Los falsos positivos son casi iguales a los 40 y a los 50 años, pero menores a los 60.

Otro dato importante, la mortalidad aumenta a medida que aumenta la edad del diagnóstico. La biopsia innecesaria es igual a los 50 y a los 60 años y bastante menor a los 40.

Los autores concluyen a la vista de los resultados, con unos conceptos muy claros e importantes que resumo:

1.- Decidir cuándo se inicia el screening, es una decisión compleja y difícil de generalizar.
2.- Valorar previamente el riesgo individual que tiene cada mujer.
3
.- No es recomendable aplicar el mismo criterio para todas.
4.- Considerar todos los estudios que puedan aportar un índice de riesgo, con el fin de personalizar las pautas preventivas.

Terminamos enlazando con el blog anterior:

Un sencillo estudio de 7 polimorfismos genéticos, aporta un importante factor de riesgo de padecer un cáncer de mama esporádico.

Una prueba genética, que sin duda es una ayuda muy eficaz para conocer de forma personalizada en cada mujer, cuando se deben iniciar las mamografías preventivas y con qué frecuencia.

Estamos en el siglo XXI. La descodificación del genoma humano nos ha abierto un nuevo campo en la prevención de mucha enfermedades y trastornos que hoy ya se pueden evitar.

Se debe evolucionar y no seguir practicando las mismas rutinas de la Medicina del siglo pasado.

Dr. Juan Sabater Tobella
European Specialist in Laboratory Medicine (EC4)
Member of the Pharmacogenomics Research Network
Presidente de Eugenomic.

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