Se ha regulado la venta libre de Paracetamol, Ibuprofeno y Ácido acetilsalicílico (AAA) o (Aspirina®)

Recientemente la ANSM (Agence Nationale de Sécurité du Médicament et des produits de santé), de Francia, homóloga de nuestra AEMPS (Agencia Española del Madicamento), ha regulado su venta libre de en farmacias. Algunos estamentos sanitarios proponían que se tuvieran que expender con receta médica, pero no se ha llegado a tanto.

A partir de este año 2020, estos tres medicamentos, no se pueden tener en las estanterías de libre acceso por los clientes, sino que se deben tener en el interior, fuera del libre alcance, junto con los medicamentos de venta con receta.

El Ibuprofeno se utiliza principalmente como antiinflamatorio, analgésico y también como antipirético. El paracetamol como analgésico y antipirético.

El abuso de su consumo y los efectos adversos  graves que pueden ocasionar, consumidos en su mayoría por auto prescripción, sin una clara necesidad médica, ha llevado a tomar esta decisión.

El farmacéutico, como profesional de la salud, debe conocer los motivos de la solicitud y es quien debe además advertir sobre sus posibles efectos adversos.

Con el ibuprofeno van relacionados todos los AINES (anti inflamatorios no esteroideos), pero prácticamente todos ya son de venta con receta. Con estos tres fármacos se había llegado a una permisividad total.

Todos los AINES (antinflamatorios no esteroideos) aumentan el riesgo de sangrado estomacal y úlceras, retención de líquidos, aumento de la presión arterial, efectos adversos que se acentúan en personas mayores.

En general todo medicamento que lleve ácido acetilsalicílico, se utiliza como analgésico, antipirético y como antiagregante de las plaquetas. Sus riesgos principales son ictus hemorrágico y sangrado gastrointestinal, Incluso en las dosis de 75-100 mg/día que se dan como antiagregante de las plaquetas.

Como analgésico, la AAA no debe rebasar 2 gramos al día y ha de ser empleada, para situaciones puntuales.

Debe administrase por corto tiempo, sin pasar de 4-5- días, ya que el riesgo de ictus hemorrágico, sangrado intestinal o úlceras es muy alto si se prolonga su uso.

La reacción adversa más grave es el ictus hemorrágico, pero la más frecuente es el sangrado gastrointestinal, por lo que se suele asociar con un inhibidor de la bomba de protones, generalmente el omeprazol, uno de los medicamentos más utilizados en España

Es decir, se da un fármaco para evitar acciones adversas de otro fármaco, pero introducimos los efectos adversos de este nuevo fármaco.

Estamos hablando obviamente de cuando no hay especialmente una prescripción médica, en cuyo caso se supone que el médico habrá valorado el beneficio/riesgo del medicamento, en la situación clínica de su paciente.

En cuanto al paracetamol (acetaminofeno), también comentado en anteriores blogs, es potencialmente muy tóxico para el hígado. Por acción de la enzima hepática CYP2E1, una parte de la dosis se convierte en NAPQ1, molécula muy hepatotóxica.

El paracetamol, según datos de la FDA-USA es la causa principal de los ingresos a urgencias por fallo hepático.

Motivo por el que desde hace ya casi tres años se ha hecho efectiva en USA la prohibición de fabricar preparados de paracetamol con más de 325 mg/dosis.

Como curiosidad, diré que hace unos dos años el mismo día que recibía la noticia de la FDA de entrada en vigor de la prohibición de venta de paracetamol de más de 325 mg/dosis, recibía un e-mail de Vademecum, anunciando en España la “gran novedad”, por la salida al mercado de un paracetamol efervescente de un gramo por tableta. Sin comentarios

La AEMPS en el año 2017, fijó unos criterios de dosis/número de unidades, para venta de paracetamol. Muy poco estrictos: Con receta, el de un gramo y no más de 10 unidades/caja.

La FDA, ha prohibido la fabricación de paracetamol de más de 325 mg/dosis. No prohíbe, pero recomienda, no dar más de dos cápsulas al día, es decir máximo 650 mg/día.

Lo argumenta con muchos datos técnicos que demuestran que más de 650 mg/día no aumentan el efecto analgésico, pero aumentan mucho el riesgo de toxicidad hepática.

Recordamos que el alcohol, es un inductor potente del CYP2E1, por lo que paracetamol más alcohol, es tener muchas probabilidades de tener que acudir a urgencias por fallo hepático.

La nicotina es un inductor moderado, por lo que fumar y tomar paracetamol, también puede ocasionar fallo hepático.

Hay muchos medicamentos que son inductores del CYP2E1. Antes de administrar paracetamol si el paciente toma otros medicamentos, conviene consultar en un software de Farmacogenética, sobre su posible riesgo.

Como reflexión final, recordar que no hay medicamentos inocuos y que se debe limitar al máximo la auto-prescripción

La administración de un medicamento debe tener el filtro de un farmacéutico. Para esto es un profesional de la salud. Los medicamentos no se pueden vender sin un debido control

Paracelso (1493, Einsiedeln, Suiza) ya dijo: La diferencia entre un medicamento y un veneno es la dosis.

 

Dr. Juan Sabater Tobella
European Specialist in Laboratory Medicine (EC4)
Member of the Pharmacogenomics Research Network
Presidente de Eugenomic®

 

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