Está reiteradamente advertido que fumar es malo para la salud, y se asocia principalmente a más patologías broncopulmonares, más cáncer de pulmón y más patología cardiovascular. Pero hay que añadir más complicaciones. Una importante publicación: «Smoking-related mortality in patients with early rheumatoid arthritis – a retrospective cohort study using the Clinical Practice Research Datalink« comunica que los pacientes con artritis y a su vez fuman, tienen una previsión de mortalidad avanzada del doble respecto a los que no fuman.

Seleccionaron 5.677 personas con artritis (edad media 61.4 años y el 68% fueron mujeres). De ellos el 40% nunca había fumado, el 34% habían sido fumadores y el 26% seguían fumando en el momento del inicio del estudio. Se siguió la evolución de este grupo a lo largo de cinco años. Después de ajustes estadísticos (sexo, edad al inicio, otras patologías, etc.) la tasa de mortalidad en relación a los que nunca habían fumado fue el doble en los fumadores (HR = 2.18) y algo menos del doble en los ex fumadores (HR= 1.77).  La principal causa de muerte fue por problemas cardiovasculares. Conclusión si tiene artritis, no fume (y si no la sufre, evidentemente tampoco fume)

En relación al tratamiento de la artritis otro importante trabajo en The Lancet, «Effectiveness of non-steroidal anti-inflammatory drugs for the treatment of pain in knee and hip osteoarthritis: a network meta-analysis«, informa que el paracetamol tiene poco efecto, y que los fármacos de elección son los anti-inflamatorios no esteroideos (AINEs) y de ellos el más indicado es el diclofenaco. Los autores revisaron 8.973 trabajos sobre el tratamiento de la artritis que en conjunto representaban 58.586 pacientes. Agradezco a los autores el haberme remitido el avance del trabajo.

Según el resumen de los estudios, los mejores resultados se obtuvieron con diclofenaco (150 mg/día) y etoricoxib (60 mg/día) rofecoxib (50 mg/día), y los peores resultados, fueron con paracetamol, incluso a dosis de 3-4 gramos al día. El resumen es claro, el paracetamol no debe utilizarse para la artritis reumatoide y recordar que la FDA recomienda no utilizar más de 700 mg/día, y por lo tanto estas altas dosis que a veces se han prescrito para la artritis, están totalmente contraindicadas por un elevado riesgo de fallo hepático.

Recordar también, que los AINEs (antinflamatorios no esteroideos) se metabolizan a través de enzimas hepáticas de fase I y algunas directamente de fase II, por lo que conocer los polimorfismos en los genes que las metabolizan, permite ajustar la dosis de forma personalizada y evitar principalmente los efectos adversos debidos a sobredosis, al igual que también pueden interferir otros medicamentos. Debe por tanto recomendarse que a  las personas que toman AINEs se les practique previamente un análisis farmacogenético, y a la vez se revisen las posibles interacciones entre todos los fármacos que toma el paciente, tanto para la artritis como para otras patologías, así como verificar sus hábitos de consumo que habitualmente toman como infusiones o complementos nutricionales.

Dr. Juan Sabater-Tobella
European Specialist in Clinical Chemistry and Laboratory Medicine (EC4)
Member of the Pharmacogenomics Research Network

Presidente de EUGENOMIC®

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Última revisión: Nov 6, 2018 @ 5:22 pm