En un blog del mes de setiembre de 2019, nos referíamos al posicionamiento de la US Preventive Services Task Force, máxima autoridad en Medicina Preventiva, sobre el uso de medicamentos para reducir el riesgo de cáncer de seno.

Recomendaba el tratamiento preventivo con tamoxifeno, raloxifeno, inhibidores de la aromatasa como el anastrozol, en mujeres con alto riesgo de cáncer de mama esporádico.

Según estadísticas actuales, 1 de cada 8 mujeres a lo largo de su vida, padecerán un cáncer de seno, es decir el 12.5% de las mujeres se verán afectadas por esta grave enfermedad.

El 5% de todos los casos son por causas hereditarias monogénicas (mutaciones en los genes BRCA1 o BRCA2), el 10% hereditarias poligénicas (ligadas a mutaciones en 6-7-genes) y el 85% son esporádicos, es decir al azar.

Lo importante es definir, de este 85% de mujeres que posiblemente padecerán esta enfermedad, cuáles son las que tienen un “alto riesgo” de sufrirla.

Informábamos del Gail Test, como primer “screening”, que evalúa riesgos relacionados con hábitos de vida, edad de la menarquia, o de la menopausia tardía, entre otros datos.

La publicación de este trabajo, se estableció mediante un grupo de marcadores genéticos, basados en numerosos meta-análisis que engloban más de 20.000 mujeres con cáncer de mama, comparadas con un número similar de controles.

Gracias a estos importantes estudios, se ha conseguido establecer un factor de riesgo muy determinante.

Este mes enero 2020, la revista The Lancet ha publicado un estudio, que aporta datos concretos sobre el efecto del tratamiento preventivo con anastrozol, en mujeres con alto riesgo de cáncer de mama.

Use of anastrozole for breast cancer prevention (IBIS-II): long-term results of a randomised controlled.

Seleccionaron 3.864 mujeres e hicieron dos grupos, uno con 1.920 mujeres a las que se trató preventivamente con anastrozol, y otro grupo de 1.994 que recibieron placebo, a lo largo de cinco años.

Se revisaron los resultados entre los dos grupos, en mujeres controladas durante un promedio de 133 meses.

Los resultados fueron determinantes sobre la utilidad del tratamiento preventivo.

En el grupo con tratamiento aparecieron un 49% menos de casos con cáncer de mama, en relación al grupo control, es decir la mitad.

Las recomendaciones de la USPSTF, se establecieron al conocer los resultados de éste estudio y otros anteriores, con resultados muy evidentes de las ventajas del tratamiento preventivo.

A la vista de todos estos resultados, es indudable que debe plantearse la necesidad de recomendar un tratamiento preventivo a todas las mujeres a las que se detecta un alto riesgo de cáncer de mama.

Pero recordar también que el riesgo de cáncer de mama, se calcula, no tan solo con el Gail test, ya que por sí solo es insuficiente.

El cáncer de mama esporádico, se conoce con mucha mayor precisión mediante el estudio genómico.

Precisamente el perfil Sporadic Genes”, aporta el estudio de ambas pruebas, con amplios datos suficientes para conocer con mayor precisión el riesgo de cáncer de mama esporádico.

Constituye una herramienta indispensable para decidir, un tratamiento preventivo personalizado, adecuado para cada mujer.

Dr. Juan Sabater Tobella
European Specialist in Laboratory Medicine (EC4)
Member of the Pharmacogenomics Research Network
Presidente de Eugenomic

 

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