Síndrome de fatiga, hipotiroidismo y detoxificación hepática

Muchas personas tienen síntomas de fatiga sin cambios de estilo de vida, o patologías que lo justifiquen.

Cuando esta sensación de fatiga deviene crónica, se habla del “Síndrome de Fatiga Crónica” (SFC). El diagnóstico es difícil, porqué las causas pueden ser diversas, complejas y a veces es la suma de pequeños factores que la provocan.

Un reciente estudio realizado en la Universidad de Gröningen (Holanda) y en el que como primera firmante figura la española Begoña Ruiz-Núñez. Se encuentra allí cursando sus estudios de doctorado. Expone por primera vez, la relación de la fatiga crónica con el llamado “Síndrome de T3 bajo”.

Sabemos que, en los casos de hipotiroidismo, los pacientes presentan entre otros síntomas, fatiga e hipotonía.

El test de laboratorio más sensible para detectar un hipotiroidismo, es la determinación de niveles de la hormona hipofisaria TSH.

Cuando los niveles de las hormonas tiroideas T4 y T3 son bajos, aumenta la secreción de TSH, precisamente para estimular el tiroides y que segregue más hormonas.

Por este motivo, en pacientes que sufren una cotidiana fatiga, una de las pruebas habituales que se piden es la TSH.

Pero de las hormonas tiroideas, la T4 es la que se encuentra a mayor concentración y también la que con más frecuencia se determina en rutina. Pero la T3 es diez veces más activa en su actividad hormonal que la T4. Por tanto, es la dominante a efectos metabólicos.

Los autores del trabajo estudiaron el metabolismo tiroideo en 98 personas afectadas del SFC y 99 controles.

Encontraron en los afectados de Síndrome de Fatiga Crónica, niveles más bajos de T3-libre (la fracción que tiene más acción metabólica) en relación a los controles. En ambos grupos, los niveles de TSH no presentaban diferencias. Es decir, con el valor del TSH “normal” no se detectaba un estado funcional de hipotiroidismo.

Esta situación hormonal que ya estaba descrita, se conoce como “Síndrome del T3 bajo”, pero no se había relacionado con el Síndrome de Fatiga Crónica.

La lección que nos da el trabajo es que, ante un paciente con fatiga prologada, para descartar un estado de hipotiroidismo funcional, se debe estudiar todo el perfil tiroideo (TSH, T4, T3 y T3 libre) y no solo evaluar la TSH.

También recordar que el paso de T4 a T3 (es decir síntesis de la hormona más activa) se realiza por una enzima que se llama “5’deiodinasa”, que necesita Selenio como cofactor.

El déficit de Selenio puede, por tanto, dar síntomas de hipotiroidismo, con un T3 bajo y T4 normal. Y si el/la paciente se trata con Tiroxina, no se corrige la situación.

En consecuencia se debe analizar también los niveles de Selenio y de ser bajos, suplementar hasta niveles normales, y no será necesario administrar hormona tiroidea.

En el caso del “Síndrome de T3 bajo” hay que prescribir directamente T3.

Pero tal como hemos comentado, las causas de la fatiga crónica son muy variadas. Entre ellas, hay que destacar una deficiente detoxificación hepática.

Una deficiente detoxificación hepática, se debe mayoritariamente por causa de los xenobióticos que se ingieren o se respiran (pesticidas, herbicidas, aditivos alimentarios, medicamentos o por la polución ambiental).

Los mecanismos de detoxificación hepática se llevan a cabo por enzimas del hígado, en dos etapas la Fase I, por las enzimas de óxido reducción del grupo de la CYP450, y la Fase II, por reacciones de metilación, acetilación, conjugación con glutatión y otras, que facilitan que el xenobiótico se elimine por la orina.

Estas enzimas, como todas, su síntesis depende del gen correspondiente y polimorfismos en los mismos, que pueden dar lugar a enzimas con menor o mayor actividad de lo habitual.

Por tanto, pueden provocar alteraciones o síntomas de toxicidad -síntomas de fatiga- debido a la eliminación deficiente de los xenobióticos que se ingieren o se inhalan.

Ante un caso de fatiga, además de una completa exploración de la función tiroidea, se recomienda un estudio de los polimorfismos en los genes de la Fase I y Fase II de la detoxificación hepática.

Nuestra experiencia, sobre diferentes casos de fatiga prolongada, en algunos casos se ha demostrado que era debida a una deficiente detoxificación hepática, por determinados contaminantes.

Dr. Juan Sabater-Tobella
European Specialist in Clinical Chemistry and Laboratory Medicine (EC4)
Member of the Pharmacogenomics Research Network
Member of the International Society of Pharmacogenomics and Outcomes Research

Presidente de EUGENOMIC®

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Última revisión: Nov 6, 2018 @ 5:23 pm