Obesidad, hipotiroidismo y calcio

Se sospecha que una causa de obesidad, que no responde bien entre otros síntomas a la dieta, se debe a un hipotiroidismo subclínico no diagnosticado.

Enfermedad que puede afectar a un 15% de la población. Según la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, unas 700.000 personas en España sufren hipotiroidismo. Por tipo de población se ha estimado una prevalencia es del 0,04% en niños y del 0,08% en niñas menores de 14 años. Afectando a un 0,2% en hombres y a un 3,6% en mujeres hasta los 64 años. Y a partir de los 64 años a un 0,5% en hombres y 1,8% en mujeres.

El hipotiroidismo se diagnostica, como prueba de screening, mediante la determinación de la hormona TSH. Prueba que debería solicitarse siempre en personas obesas. Además por supuesto las que tienen síntomas y signos de un posible hipotiroidismo.

Recordar, que el hipotiroidismo congénito no diagnosticado precozmente, puede cursar con retraso mental.

Por este motivo la determinación de la TSH, ya en 1980 la incluimos a todos los recién nacidos, en el programa de detección neonatal de metabolopatías, siendo entonces Director del Instituto de Bioquímica Clínica de Barcelona, del que fui su fundador.

El tratamiento de elección del hipotiroidismo es la levotiroxina. Es la forma sintética de la tiroxina, que segrega la glándula tiroides por acción de la TSH de la hipófisis. Pero hace años ya se vio, que las sales de calcio inhibían en parte la absorción de la levotiroxina.

Inicialmente se creyó era con el carbonato de calcio. Pero posteriormente se extendió a todas las sales de calcio. Citamos estas dos publicaciones pero hay muchas más.

Acaba de publicarse en abril de este año, un trabajo que manifiesta lo que es obvio, pero quizás no se había intuido su relación:

Si el calcio interfiere la absorción de levotiroxina, la leche que tiene calcio también lo debe hacer.

En efecto, han demostrado que la leche interfiere en la absorción de levotiroxina.

Sin embargo, al tomar levotiroxina y sustituir la leche por otras bebidas: soja, avena, etc. recordar que la mayoría de estos productos llevan adicionado calcio (y vitamina D) para equiparar su valor nutritivo al de la leche.

También las personas con riesgo de osteoporosis (mayoritariamente mujeres posmenopáusicas) toman suplementos de calcio (de 500 a 1.000 mg/día). Por tanto si tienen hipotiroidismo, deben tener en cuenta que el calcio va a interferir en la absorción de la levotiroxina.

Por tal motivo se recomienda: Tomar levotiroxina en ayunas, justo al levantarse, y no tomar ningún alimento –sobre todo que contenga calcio- hasta 30-60 minutos después.

O tomarla por la tarde, unas dos-tres horas antes de la cena.

Y si está en tratamiento con levotiroxina, siempre que cambie sus hábitos nutricionales o de medicación, debe controlar su TSH, T4 y T3, y su médico adaptará la dosis a la nueva situación.

No solamente hay interacciones entre medicamentos, sino también entre éstos y hierbas, complementos nutricionales y hábitos nutricionales. Conocerlo y que su médico consulte previamente un Software de Farmacogenética, le ayudará a optimizar su salud.

Dr. Juan Sabater-Tobella
European Specialist in Clinical Chemistry and Laboratory Medicine (EC4)
Member of the Pharmacogenomics Research Network

Presidente de EUGENOMIC®

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