La hipertensión, es una de las patologías más frecuentes que suelen aparecer a partir de los 60 años. Se considera tensión normal 120/80 mm/Hg.

Las guías terapéuticas sobre esta patología, están muy protocolizadas. El arsenal terapéutico de los fármacos antihipertensivos es muy amplio, y comprende diferentes familias de fármacos con diversos mecanismos de acción.

La utilización de las diversas familias de fármacos antihipertensivos, debe basarse en varios parámetros, como presencia de enfermedades asociadas, efectos secundarios o adversos, efectividad, tolerancia, impacto sobre la calidad de vida del paciente, y también su coste.

En Medline Plus encontramos muy esquematizados los diferentes grupos terapéuticos que se utilizan para tratar la hipertensión:

Las familias más importantes de fármacos que la OMS y la Sociedad Internacional de Hipertensión consideran de primera línea, son indicados a continuación:

Diuréticos: también denominados píldoras de agua. Ayudan a eliminar algo de sal (sodio) del cuerpo. Como resultado, los vasos sanguíneos no tienen que contener tanto líquido y su presión arterial baja.

Betabloqueantes, también conocidos como bloqueantes beta adrenérgicos, hacen que el corazón palpite a una tasa más lenta y con menos fuerza.

Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina: (también llamados inhibidores de la ECA) relajan los vasos sanguíneos, lo cual reduce su presión arterial.

Bloqueadores de los receptores de angiotensina II (también llamados BRA) funcionan más o menos de la misma forma que los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina.

Los bloqueadores de los canales del calcio, reducen la presión arterial al impedir que el calcio ingrese en las células del corazón y las arterias.

Bloqueadores alfa: ayudan a relajar los vasos sanguíneos, lo cual reduce su presión arterial.

Fármacos que actúan sobre el sistema nervioso central: dan una señal al cerebro y al sistema nervioso, para relajar sus vasos sanguíneos.

Los vasodilatadores, dan una señal a los músculos en las paredes de los vasos sanguíneos para que se relajen.

Inhibidores de renina: medicamentos más recientes para tratar la hipertensión arterial. Actúan reduciendo la cantidad de precursores de angiotensina, relajando por ende los vasos sanguíneos.

Cada grupo terapéutico tiene ventajas e inconvenientes y muchas veces, en casos rebeldes, se prescriben asociando dos para conseguir sinergias. No siempre es fácil acertar a la primera con el medicamento idóneo que el paciente precisa para reducir su tensión arterial.

Es muy importante tener presente que, en la mayoría de estos medicamentos, afectan sobre su actividad farmacológica, diversos polimorfismos genéticos del paciente.

Hay muchos medicamentos que interfieren con los antihipertensivos, y es muy importante tenerlos en cuenta. Como también es habitual, que el paciente hipertenso esté polimedicado.

Este es la razón por la que antes de prescribirlos, conviene haber analizado previamente la genética del paciente, y al recetarlos, consultar en un software de interpretación de Farmacogenética, cuál es el más adecuado y cuál es la dosis que el paciente precisa.

Sin embargo, el motivo principal por que he querido referirme en este blog, es divulgar los resultandos de un importante trabajo que demuestra, que los antihipertensivos deben tomarse por la noche.

Trabajo publicado en el European Heart Journal, y realizado con datos recopilados principalmente de hospitales del Servicio Gallego de Salud (SERGAS).

De un total de 19.084 pacientes hipertensos (10.614 hombres y 8.470 mujeres), se hicieron dos grupos con un reparto equitativo hombres/mujeres.

A un grupo de 9.552 pacientes se les asignó tomar la medicación por la noche al ir a dormir, y a 9.532 por la mañana al levantarse.

Se siguió su evolución, efectos adversos y visita personalizada, al menos una vez al año. Se registraron en todos sus problemas de salud, y se siguieron a lo largo de un mínimo de seis años.

También se les fue controlando la tensión en el ambulatorio. La media de seguimiento de cada paciente fue de 6.3 años.

Como resumen se pudo concluir, que la regulación de la hipertensión, fue mejor en los que tomaron la medicación por la noche.

A su vez, los problemas cardíacos, infartos de miocardio, trombosis, y demás problemas cardíacos menores, fueran aproximadamente la mitad, en el grupo que tomaba el medicamento antes de dormir.

Conclusión y consejo: Si tiene hipertensión, es mejor tomar la medicación para esta patología, por la noche antes de acostarse.

Así de fácil, evitará la mitad de complicaciones derivadas por su hipertensión.

 

Dr. Juan Sabater Tobella
European Specialist in Laboratory Medicine (EC4)
Member of the Pharmacogenomics Research Network

Presidente de Eugenomic

 

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Fuente Foto: Lina Veroyaya