La vitamina K es un oligoelemento necesario. Las dosis mínimas aconsejadas figuran en la mayoría de guías nutricionales.

El National Institute of Health de USA, recomienda la dosis diaria recomendable para adultos, 120 mcg para hombres y 90 mcg para mujeres.

Sin embargo, se debe tener en cuenta que la vitamina K1 y la vitamina K2, son diferentes y tienen, también, efectos muy diferentes.

La «Vitamina K», es el nombre genérico para una familia de compuestos con una estructura química común de 2-metil-1,4-naftoquinona.

Es una vitamina soluble en grasa que está presente de forma natural en algunos alimentos y está disponible como un suplemento dietético.

Estos compuestos incluyen la filoquinona (vitamina K1) y una serie de menaquinonas (vitamina K2).

Por tanto, se debe tener claro que son dos subgrupos diferentes, y como veremos con efectos diferentes.

La vitamina K1 (filoquinona), se encuentra principalmente en los vegetales de hojas verdes y representa aproximadamente el 90% del aporte diario de vitamina K.

La vitamina K2, (menaquiona), es de origen bacteriano y se encuentra principalmente en la carne y productos derivados y en los lácteos.

La Vitamina K2, la sintetizan los animales a través de la vitamina K1 que ingieren de los pastos con los que se alimentan.

La flora intestinal de los animales, la convierte en vitamina K2, que una vez absorbida, pasa a la carne y leche que los humanos ingerimos.

Pero cuidado:

La carne que ingerimos, ya no suele ser de animales que pastan y comen hierba, sino de animales que están en granjas y que se alimentan principalmente de piensos industriales.

Piensos que, mayoritariamente son de cereales, es decir con muy poca vitamina K1, que es la materia prima para sintetizar la vitamina K2.

Por tanto, aunque consumimos carne y lácteos, es muy posible que no nos aporte la cantidad de Vitamina K2 necesaria.

En consecuencia, cuando se prescriben suplementos de vitamina K, hemos de tener en cuenta con qué fin se prescriben.

La vitamina K1 es un factor necesario para la coagulación de la sangre y su déficit puede producir hemorragias.

Recordemos que el acenocumarol (Sintrom®), actúa como anticoagulante, y lo hace precisamente porque impide a la vitamina K1 pasar a su forma activa. Es decir, es una anti-vitamina K1.

Pero la vitamina K2, que precisamente es muy minoritaria en la ingesta natural, es la que tiene efectos más importantes para la salud.

En primer lugar, es necesaria para prevenir la osteoporosis.

Se ha demostrado que, para la activación de los osteoclastos y activar la entrada del calcio en el interior de los huesos, que junto con la vitamina D, frena de desorción del hueso y reduce el riesgo de fracturas.

Hay varios trabajos sobre este tema, he adjuntado en el enlace anterior, uno reciente muy informativo

La vitamina K2, es también muy importante para reducir el riesgo cardiovascular.

La vitamina K2 evita que el calcio se deposite en las arterias y, por tanto, es un factor de prevención de la aterosclerosis.

Este efecto se resaltó de forma evidente como uno de los hallazgos más relevantes del importante estudio nutricional The Rotterdam Study”. Dietary Intake of Menaquinone Is Associated with a Reduced Risk of Coronary Heart Disease.

Como resumen, deseo despertar el interés de los especialistas, para que profundicen en las diferencias entre los efectos de la Vitamina K1 y la Vitamina K2,

Y sobre todo que, al requerir suplementar a los pacientes, se tenga claro sus particulares indicaciones. Sea para prevenir hemorragias, o para la osteoporosis, y/o el riesgo cardiovascular.

Al mismo tiempo que cerciorarse de su contenido en los suplementos que se recomienden.

Estamos hablando de microgramos para la vitamina K1, y nanogramos para la vitamina k2.

Es decir, cantidades muy bajas, pero muy diferentes y muy importantes para la salud.

Dr. Juan Sabater- Tobella
Member of the Pharmcogenomics Research Network
Member of the World Society for Anti-aging Medicine
Presidente de Eugenomic

 

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