Según datos del 2020, de la Sociedad Española de Oncología Médica, el cáncer de colon es la segunda causa de muerte, siendo el más frecuente, sumando ambos sexos, el de colon-recto.

Desde hace tiempo, se van implementando pautas de diagnóstico precoz. Con ello se consigue detectarlos en etapas tempranas de su evolución, lo que permite establecer una terapéutica precoz, en una etapa muy incipiente de su proceso.

Ello se ha reflejado en las estadísticas a lo largo de los años, en las que se observa un aumento de los casos, pero al mismo tiempo, un descenso en la mortalidad.

Hay personas que comentan, “ahora hay más cáncer que antes”. El matiz es por dos motivos.

El primero, se debe al aumento de la longevidad, por tanto, hay más personas que padecen cáncer. En segundo lugar, porque se diagnostican antes y en consecuencia aumenta el porcentaje.

Sin embargo, la estrategia de actuación se puede considerar positiva, ya que la sobrevivencia a 5 años ha mejorado mucho.

Las pautas en que se basan estas pruebas de cribado poblacional, las establecen organismos científicos privados (sociedades científicas) o públicos, las autoridades sanitarias.

A veces estas pautas, no coinciden exactamente. Motivo, las sociedades científicas son más dadas a ampliar pruebas, las oficiales miran con más rigor el cociente coste/beneficio.

En la revista Annals of Internal Medicine, se han publicado las nuevas guías para el screening del cáncer de colon, Screening for Colorectal Cancer in Asymptomatic Average-Risk Adults: A Guidance Statement from the American College of Physicians.

Comentaré los puntos a destacar:

Posicionamiento 1.-  Se recomienda que se ofrezca la posibilidad de realizar el screening, a todas las personas entre 50 y 75 años. En otro apartado comentan que en mujeres (con menos riesgo) el screening se podría iniciar a los 60 años.

Posicionamiento 2.- Los médicos deben seleccionar la prueba de detección del cáncer colorrectal con el paciente, sobre la base de una discusión sobre los beneficios, daños, costos, disponibilidad, frecuencia y preferencias del paciente.

Las pruebas e intervalos de detección sugeridos, son:

Pruebas inmunoquímicas fecales o pruebas de sangre oculta en heces fecales, a base de guayaco de alta sensibilidad, a realizar cada 2 años. Cada 10 años colonoscopia o sigmoidoscopia, además de otras pruebas.

Posicionamiento 3.- Los médicos deben suspender la detección del cáncer colorrectal mayor de 75 años o en adultos con una esperanza de vida de 10 años o menos.

Vamos a comentarlo.

En el posicionamiento segundo, se insiste que se tiene que hablar con el paciente sobre los beneficios y riesgos. Es decir, no limitarse a prescribir “hágase tal prueba”. Tener en cuenta con el paciente beneficios/riesgos.

Las pruebas de detección de sangre en heces, no tienen ningún riesgo aparente para el paciente. El riesgo se deriva de que hay bastantes falsos positivos.

Con las pruebas inmunológicas, se obtienen menos falsos positivos que con las pruebas químicas, aunque también hay (entre un 8-12%). De aquí se deriva el riesgo, que es recomendar una colonoscopia, quizás innecesaria.

Actualmente con los medios que se dispone, el riesgo de realizar una colonoscopia es muy bajo, pero como toda prueba médica invasiva los tiene.

Los riesgos más frecuentes de la colonoscopia son: Reacción adversa al sedante utilizado durante el examen. Sangrado en el lugar donde se tomó una muestra de tejido (biopsia) o se extrajo un pólipo u otro tejido anormal. Desgarro en la pared del colon o del recto (perforación).

Una vez se ha decidido, en su caso, la colonoscopia, se hace firmar el “consentimiento informado”, pues en caso de efectos adversos, en USA, los bufetes de abogados están al avizor en urgencias para generar pleitos.

En España, para cualquier prueba, también se hace firmar el “consentimiento informado”, pero afortunadamente no hay tanta presión de bufetes de abogados como en USA.

Especial comentario para el posicionamiento 3. Su redactado es más propio de una agencia estatal que de una sociedad científica. Si la persona tiene unas expectativas de vida inferiores a 10 años, la evaluación de la prueba, no compensa en relación al riesgo.

Sin embargo, desde un punto de vista humano, no es adecuado decirle a una persona: «como que sus expectativas de vida son inferiores a 10 años, no solicitaremos dicha prueba. Se debe ser muy cauto en lo que se aconseja al paciente.

El aspecto positivo de hacer estas pruebas, son los datos estadísticos reales.

La reducción de muertes por cáncer de colon en las poblaciones sometidas a éste protocolo, tienen una ratio de 0.82, en relación a grupos de población, que no se hacen, es decir un reducción de casi un 20%.

No obstante, estas guías, se han establecido para personas con un riesgo promedio. Personas que no tienen ninguna clínica de dolencia del colon (síndrome del colon irritable, poliposis, etc.), y no tienen antecedentes familiares de poliposis. Sin embargo, añaden tener en cuenta la predisposición genética.

En estos casos, sí pueden variar las pautas del screening. Aquí entra la Genómica:

Los estudios GWAS (Genomic Wide Association Studies),se realizaron a más de 3.000 personas con cáncer de colon.

En una primera fase, a un grupo control, se efectuaron decenas de miles de polimorfismos genéticos de paneles estándar. Después del estudio, se detectaron unos 20-25 polimorfismos, con diferencias significativas entre ambos grupos.

En una segunda fase, en varios centros se verificaron en decenas de miles estos polimorfimos que datos significativos presentaban. Finalmente, seleccionaron aquellos que aportan un índice de riesgo importante.

En base a estos importantes estudios, hemos elaborado un perfil, que aporta un índice de riesgo personalizado, en relación a la población general.

Esto permite, si procede, personalizar las pruebas de screening realmente necesarias para cada persona, con más o menos frecuencia y su nivel de riesgo. Y sobre todo, detectar el posible riesgo antes, de la aparición de cualquier síntoma.

La Genómica es importante tenerla en cuenta, la recomiendan numerosas guías, publicaciones, y sociedades científicas.  Constituye una parte necesaria, para aconsejar debidamente,con un concepto actualizado. Información que aporta la Medicina Preventiva Personalizada.

 

Dr. Juan Sabater Tobella
European Specialist in Laboratory Medicine (EC4)
Member of the Pharmacogenomics Research Network
Presidente de Eugenomic

 

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Fuente foto: Logan Weaver (Unsplash)