Domperidona y muerte súbita

La domperidona (Motilium®) es un fármaco muy utilizado para el alivio de ciertos síntomas gastrointestinales, como nauseas, vómitos, pesadez de estómago después de comer, malestar abdominal y en el tratamiento de los vómitos asociados al uso de la quimioterapia o radioterapia del cáncer. El folleto del medicamento advierte que se deben dar dosis mínimas y no de forma permanente, pues hay riesgo de arritmias ventriculares y muerte súbita, sobre todo en pacientes mayores de 60 años y con dosis mayores de 30 mg/día.

La dosis recomendada es de 10 mg/día. En todos los folletos de los medicamentos hay una larga lista de efectos adversos que en general se leen, pero no se les presta demasiada atención, pues como me han comentado a veces muchas personas: “si hiciera caso de los efectos adversos que figuran en los folletos de los medicamento no tomaría ninguno”. Sin embargo, la farmacovigilancia está precisamente para alertar a la población y a los profesionales de la salud, de la importancia de estos efectos adversos.

Un estudio ha constatado que en Francia en el año 2012 se produjeron 213 muertes por paro cardíaco en pacientes que tomaban domperidona. Por ello la ANSM francesa ha hecho un llamamiento para que no se prescriban más de 10 mg/día y por cortos periodos.

La limitación de 10 mg/día es una norma general, es “el protocolo”, pero no todas las personas van a responder igual a estos 10 mg del medicamento. La domperidona es sustrato de la proteína de transporte Pgp cuya síntesis está codificada por el gen ABCB1. Las personas que tienen una mutación en este gen que sintetiza la proteína con menos actividad, al ser una proteína transportadora de eflujo en las membranas de las células del intestino, “echará fuera” menos medicamento y por lo tanto tendrán niveles más altos en sangre, equivalente a tomar el doble o triple de la medicación, en vez de los 10mg que en realidad toman.

También este medicamento se elimina por el hígado por acción de la enzima CYP3A4, cuyo gen CYP3A4 puede presentar alteraciones genéticas que condicionan que dicha enzima tenga menos actividad, por lo tanto en este caso, se eliminará menos el producto, ocasionado niveles más altos en sangre.  Además el problema no termina aquí, hay centenares de otros fármacos, que inhiben la acción de la Pgp o de la CYP3A4 por lo que aún teniendo los dos genes “normales” se podrán producir niveles más altos en sangre, a pesar de que se tomen sólo los 10 mg al día “según indica el protocolo”, y en este caso será debido a la comedicación con otros medicamentos que se administran conjuntamente.

Por tanto lo correcto es antes de prescribir domperidona, hacer el estudio de los polimorfismos de los genes ABCB1 y CYP3A4. Al mismo tiempo, consultar las interacciones con los otros fármacos del conjunto de la medicación. En base a ello se puede ajustar la dosis, o cambiar la domperidona por otro fármaco de acción similar pero que no se vea afectado o no interfiera.

En resumen aplicar la Farmacogenética con un programa informático que relacione los fármacos con los genes, facilita administrar una medicación personalizada y evita los efectos adversos, en este caso graves, con riesgo de muerte del paciente.

Dr. Juan Sabater-Tobella
European Specialist in Clinical Chemistry and Laboratory Medicine (EC4)
Member of the Pharmacogenomics Research Network

Presidente de EUGENOMIC®

 Artículos referenciados:
Estimating the number of sudden cardiac deaths attributable to the use of domperidone in France

EUGENOMIC® Asesores en Farmacogenética y Medicina Genómica

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Última revisión: Nov 6, 2018 @ 5:22 pm