Glaucoma y tratamiento hormonal sustitutivo en la menopausia

El glaucoma primario de ángulo abierto es una de las principales causas de ceguera en la edad adulta, y es debido a un aumento de la presión intraocular. Se sabe que las células ganglionares de la retina expresan receptores de estrógenos, por lo tanto los estrógenos pueden influir en mecanismos biológicos de la retina. En experimentos en ratas con isquemia retinal, demostraron que la administración de estrógenos orales disminuía la presión intraocular.

Ante los datos experimentales positivos y con el objetivo de obtener unos hechos estadísticamente significativos en mujeres, se ha realizado un estudio para verificar si el tratamiento hormonal sustitutivo (THS) en la menopausia influye sobre la aparición de glaucoma de ángulo abierto; (Newman-Cassey PA. et al. (2014) JAMA Ophtalomology; 132(3): 298-303). En varios hospitales de USA, se han seguido durante ocho años a un grupo de 152.163 mujeres menopáusicas (seleccionadas de un colectivo de más de 10 millones de mujeres) con una edad media de 65 años, a las que se hicieron dos exploraciones oftalmológicas al año. De ellas 59.847 hacían THS con estrógenos, 15.288 con estrógenos más progestágenos y las restantes mujeres, no hacían THS. Se aplicaron muchos factores correctores de hábitos de vida que pueden influir sobre la aparición de glaucoma. La CONCLUSIÓN ha sido que por cada mes de THS con estrógenos desciende un 0.4% el riesgo de tener glaucoma y un 0.6% si el tratamiento es de estrógenos más progestágenos.

Constituye este importante trabajo, un dato más a sumar a los beneficios del THS en la menopausia (menos riesgo de osteoporosis, de Alzheimer, mejor calidad de la piel entre muchos otros) y por tanto recomendar su uso. No obstante la parte negativa, es que con THS hay un posible riesgo de trombosis y de cáncer de mama por factores genéticos, es decir individuales.

Sin embargo, es lamentable que no se recomiende a las mujeres hacer el tratamiento hormonal sustitutivo, sólo por el temor al posible riesgo de cáncer de mama, o de trombosis, cuando en la actualidad se puede conocer predictivamente si el THS va a ser causa de estas patologías, solicitando un simple estudio genómico. Y no sólo que se recomienda hacer el tratamiento dos o tres años, sino por los menos entre 5 y 10 años, sabiendo que cuantos más años mayores beneficios aportará a la paciente.

Recordar que tan sólo un 10-15% de la población no podrán hacer este tratamiento, pero que se debiera recomendar y por tanto beneficiar a la gran mayoría, que no tendrán factores genéticos que la desaconsejen. Tratamiento hormonal sustitutivo sí, pero personalizado.

Dr. Juan Sabater-Tobella
European Specialist in Clinical Chemistry and Laboratory Medicine (EC4)

Member of the Pharmacogenomics Research Network

Presidente de EUGENOMIC®

EUGENOMIC® Asesores en Farmacogenética y Medicina Genómica

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Última revisión: Nov 6, 2018 @ 5:22 pm