Hepatitis C, Sofosbuvir® y Genotipo del paciente

Después de mucho esfuerzos de agrupaciones de consumidores y estamento médico, la Administración ha aceptado, desde el 1 de noviembre de este año, el Sofosbuvir® en la lista de medicamentos financiados por el sistema sanitario para el tratamiento de la hepatitis C. Se consigue la curación total en el 90% de los casos. Es un medicamento muy caro y ha sido negociado durante mucho tiempo entre el Laboratorio y el sistema sanitario, estimándose que en el primer año el coste en España será de unos 125 Millones de Euros.

Sin embargo el Sofosbuvir®, no es activo para todas las cepas de virus que producen la hepatitis C, por lo que antes de iniciar la medicación, hay que hacer la tipación genética del virus en cada paciente, técnica muy compleja y que sólo se realiza en determinados laboratorios de referencia.

Es muy importante tener en cuenta no sólo la genética del virus, sino también la genética del paciente. Este medicamento se absorbe por el intestino, donde una parte pasa a la sangre y ejerce su acción antiviral, y otra parte es devuelta al intestino, por la acción de una proteína transportadora de membrana (Pgp). Pero hay personas que por una alteración en el gen ABCB1 (MDR1) que codifica esta proteína, tendrá menos actividad. Esto es, estudiando un solo polimorfismo se puede conocer si el paciente para conseguir el mismo efecto, sólo precisará entre un 30-50% menos de fármaco, porcentaje que en la misma proporción se puede ahorrar de su importe en Euros, lo que es un factor importante a considerar, y además si no se les reduce la dosis, podrán presentar síntomas de sobredosis.

También hay medicamentos u otros productos de consumo (por ejemplo zumo de pomelo) que inhiben la Pgp, y si el paciente los toma de forma habitual y se prescribe el Sofosbuvir®, alcanzará niveles en sangre más altos de los habituales, por lo que habrá que disminuir la dosis para evitar efectos de toxicidad por sobredosis.

Por otro lado hay fármacos y diversas sustancias que activan la Pgp, que si se toman conjuntamente con el Sofosbuvir® harán que se elimine más cantidad, conllevando  menores niveles en sangre, por tanto se conseguirá una menor acción terapéutica y más fallos terapéuticos. Estos casos resultan muy perjudiciales para los pacientes, pero también para el erario público. Tienen este efecto por ejemplo la rifampicina o carbamacepina, pero también de forma muy significativa la hierba de San Juan (Hipérico), que toman muchas personas como sedante y que al no ser un “medicamento” y ser un producto que habitualmente se encuentra dentro de diversas mezclas de infusiones, se obvia su mención.

Consideramos por tanto imprescindible, al prescribir el Sofosbuvir® contemplar todo el conjunto de la medicación, hacer un estudio genómico previo, así como conocer los diversos productos que toma el paciente, ya que pueden producirse muy diversos efectos indeseados.

Utilizar la aplicación informática g-Nomic®, es de gran ayuda, en especial para estos casos, ya que advierte para cada paciente y en cada situación, las posibles interferencias y por lo tanto ayuda a optimizar el tratamiento, tanto para conseguir una eficacia terapéutica, como para la debida racionalización de su coste.

Dr. Juan Sabater-Tobella
European Specialist in Clinical Chemistry and Laboratory Medicine (EC4)
Member of the Pharmacogenomics Research Network

Presidente de EUGENOMIC®

EUGENOMIC® Asesores en Farmacogenética y Medicina Genómica

Seguimos informando sobre Farmacogenética y Medicina Genómica en los perfiles de: Facebook, Twitter, Youtube, Google+, Linkedin

Última revisión: Nov 6, 2018 @ 5:22 pm