Estamos familiarizados con el térmico “Farmacología” que proviene del griego: φάρμακον = fármaco y λόγος, ciencia.

Farmacología, es la ciencia que estudia los efectos bioquímicos y fisiológicos,  así como los mecanismos de acción, absorción, distribución, biotransformación y excreción de las sustancias químicas, que se utilizan como medicamentos.

Por su parte, la Farmacogenética, es la rama de la Farmacología que estudia, como cada paciente reacciona a nivel individual a un medicamento, en función de sus variantes genéticas.

Por tanto, la Farmacogenética sirve, para saber de antemano, cuál será el medicamento más adecuado y la dosis más correcta para cada persona.

Hoy me gustaría comentar la relación de la Farmacogenética con la Farmacoeconomia.

La Farmacoeconomia es una subdisciplina de la economía de la salud.

Evalúa el costo (expresado en términos monetarios) y la efectividad (expresada en términos de valor monetario, eficacia o mejor calidad de vida) de un producto farmacéutico.

El análisis de costo-efectividad, es distinto del análisis de costo-beneficio, que asigna un valor monetario a la medida del efecto. Es decir, solo valora beneficios estrictamente económicos.

Los estudios Farmacoeconómicos, sirven para guiar la asignación óptima de recursos farmacéuticos, de manera estandarizada y con fundamento científico.

El gasto en medicamentos y productos farmacéuticos en España, gasto hospitalario y ambulatorio ascendió a 21.519 millones de euros en el año 2018, según datos del Ministerio de Hacienda. Cifra que merece un estricto control del coste-efectividad.

Queremos resaltar que esta cifra corresponde a medicamentos o productos sanitarios prescritos-pagados por el Sistema Nacional de Salud. Sin embargo, no incluye el gasto de los comprados directamente por el paciente a título privado, cifra no desdeñable.

En Sanidad no se debe mirar solo el coste-beneficio (económico) sino coste-efectividad. Esto es, incluyendo la calidad de vida del paciente y la eficacia sobre la curación de la enfermedad.

Cuando se mira la efectividad de los medicamentos, a grandes rasgos y sin entrar en cada grupo terapéutico, podemos dar la cifra orientativa de que a un 60% de los pacientes el medicamento hace el efecto esperado.

Pero al resto, un 20% aporta un efecto menor al esperado (que puede llevar al fracaso terapéutico). Otro 20% ocasiona un efecto peor. No es infrecuente que ocasionen toxicidad por sobredosis.

Y dentro de este 40% de efectos diferentes a los esperados, está el grupo de los que el medicamento ocasiona un efecto completamente diferente al deseado.

Por tanto, podríamos decir, que a un 40% de los pacientes, la Farmacoeconomia es negativa. Se realiza el gasto del medicamento, pero no se obtiene el efecto deseado.

Y lo peor es que, en ocasiones, el efecto negativo origina nuevas visitas y nuevos medicamentos, o incluso ingresos a urgencias.

Lo que añade un nuevo coste al ciclo terapéutico.

La Farmacogenética, informa, mediante sencillos estudios de determinados polimorfismos genéticos del paciente, si un medicamento, a un determinado paciente, va a hacerle el efecto deseado, o podrá ocasionarle efectos adversos.

Y en caso de que el medicamento no sea adecuado para este paciente, fácilmente se puede encontrar otro con el mismo efecto terapéutico, pero adecuado a sus genes.

Está demostrado, que muchos grupos terapéuticos (anticoagulantes, psiquiatría, analgesia, oncología, entre otros), el gasto que supone el análisis genético, teniendo en cuenta que no es “para un único fármaco”, sirve para más del 70% de los medicamentos.

Además, un análisis genético, solo se ha de realizar una vez en la vida. Por este motivo, es todavía más rentable, considerado en térmicos coste-beneficio.

Pero lo que aun reduce más el coste y evita un gran parte de efectos adversos, es revisar en un software de Farmacogenética, las interacciones entre medicamentos.

Es decir, detectar antes de prescribir, si entre los medicamentos que toma el paciente, junto con los que se quieren prescribir, pueden interferirse. O que puedan provocar reacciones adversas, completamente diferentes a las esperadas.

Ver las interacciones de más de 10 medicamentos, no lleva más de 30 segundos.

La aplicación informática g-Nomic, es una ayuda indiscutible, para evitar muchos efectos adversos y fracasos terapéuticos.

No se debiera prescribir, sin antes conocer la genética del paciente y sin revisar las interacciones que la medicación pueda ocasionarle.

Estamos en el siglo XXI, no se puede seguir prescribiendo al azar.

Dr. Juan Sabater Tobella
Euopean Specialist in Laboratory Medicine (EC4)
Member of the Pharmacogenomics Research Network

Presidente de Egenomic

 

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