Es relativamente frecuente que algunos odontólogos, antes de las intervenciones dentales, prescriban antibióticos con carácter profiláctico.

La intención es prevenir infecciones que puedan aparecer como consecuencia de la intervención.

Se da el caso curioso, que la Odontología es en USA la especialidad médica que más antibióticos prescribe. Una de cada 10 recetas de antibióticos está firmada por un odontólogo.

Sobre este proceder no hay unanimidad de criterios y varían según diferentes protocolos, aquello de “cada maestrillo tiene su librillo”.

Creemos útil dar a conocer los resultados de un estudio realizado en la Universidad de Chicago: Assessment of the Appropriateness of Antibiotic Prescriptions for Infection Prophylaxis Before Dental Procedures, 2011 to 2015.

Realizaron una revisión de pacientes adultos, con visitas al dentista, utilizando las bases de datos de reclamaciones médicas de Truven MarketScan, y del Medicare y evaluaron los beneficios/riesgos.

Revisaron los casos de odontología entre 2011 y 2015. Encontraron que en 168.470 visitas dentales que correspondían a 91.420 pacientes, se habían prescrito antibióticos con fines preventivos.

Las comorbilidades prevalentes más frecuentes, motivo de prescribir antibióticos preventivos, fueron la colocación de dispositivos articulares protésicos (42,5%) y riesgo de resultados adversos de endocarditis infecciosa (20,9%).

Revisaron si la prescripción era correcta de acuerdo con las guías del año 2013:

The American Academy of Orthopaedic Surgeons and the American Dental Association clinical practice guideline on the prevention of orthopaedic implant infection in patients undergoing dental procedures.

Su conclusión final fue, que más del 80% de los antibióticos prescritos para la profilaxis de infecciones eran innecesarios.

Y por tanto, que se deben establecer protocolos más estrictos, que mejoren la prescripción de antibióticos, restringiendo su uso.

Encuentran que sus conclusiones están de acuerdo con otros trabajos similares y citan las referencias de los mismos. El riesgo de prescripción innecesaria, es el aumento de cepas resistentes a los antibióticos.

Como dato curioso es que los odontólogos de USA, son los médicos que hacen más prescripciones de Clindamicina, y que su uso inapropiado es responsable de muchas infecciones por Clostriidim difficle, es decir un efecto contrario al deseado.

Los microorganismos que más provocan infecciones dentales principalmente son: Actinobacillus actinomycetemcomitans, Porphyromonas gingivalis, Tannerella forsythensis,Treponema denticola y Prevotella intermedis.

Todos ellos son microorganismos anaerobios, es decir, no crecen en los cultivos habituales y se detectan por su ADN en muestras gingivales. En los casos positivos sí, está indicado el empleo de antibióticos, pero no cualquiera, aunque sea de los de “amplio espectro”.

Test Genómicos como BACTOgenes identifican el ADN de las bacterias causantes de las infecciones dentales, a la vez que recomienda el antibiótico o tratamiento más adecuado para el paciente.

DENTIgenes es otro test que informa de las variantes de las interleuquinas inflamatorias, IL-1A, IL-1B e IL-1RN, que ofrece un índice de riesgo de periodontitis.

Estudio que se recomienda realizar ya en la infancia, con el fin de conocer el posible riesgo, y por tanto extremar la higiene bucal, para prevenir futuras infecciones.

La Genómica ayuda a personalizar los tratamientos preventivos y terapéuticos, dando mayor seguridad y menor riesgo en las actuaciones profesionales.

Dr. Juan Sabater Tobella
European Specialist in Laboratory Medicine EC4
Member of the Pharmacogenomics Research Network
Presidente de Eugenomic.

 

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