American Academy of Pediatrics

La codeína es un alcaloide que se encuentra de forma natural en el opio. Se utiliza como analgésico, sedante y antitusígeno. Los opioides son fármacos que ayudan a moderar el dolor.

La codeína debe utilizarse únicamente cuando no se puede tomar otros medicamentos, o no son suficientes para aliviarlo.

En el 2014, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) hizo la recomendación de no utilizar la codeína en las operaciones de amigdalotomía y tonsilectomía, en pediatría.

En marzo del 2015 la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), comunicó: “Nuevas restricciones al uso de codeína como antitusígeno en pediatría”.

Recordamos que en nuestro blog del 26-03-2015, informábamos de estas advertencias. A su vez, en nuestro blog del 04-03-2016, comentábamos un trabajo que demostraba que la codeína que toma una mujer lactante, también se encuentra en la lecha materna. Por tanto el bebé la ingiere cuando se alimenta. Es como si tomara el medicamento, con todas sus consecuencias. Por ello, se recomienda no tomarla durante la lactancia.

El pasado mes de octubre, se ha publicado un posicionamiento de la American Academy of Pediatrics, que textualmente dice: “Codeine: Time to say no”, es decir “Codeína: Es hora de decir que no”.

En dicha publicación, los pediatras americanos hacen una revisión sobre las disposiciones de la FDA y la EMA acerca de las restricciones del uso de codeína. (Algunas citadas en nuestros anteriores blogs).  En la misma, verifican quienes son los prescriptores más frecuentes: 19,6% los otorrinolaringólogos (la mayoría para tonsilectomias o amigdalotomías en niños), 13,3% dentistas (también muchos niños), 12,7% pediatras, y médicos de familia 10,1%.

El motivo de estas restricciones se debe, a que el tratamiento con codeína en niños, se asocia a la aparición de depresión respiratoria, con muchos casos de muerte.

Nos recuerdan en su posicionamiento, (comentado también en nuestros anteriores blog), que la codeína es un pro-fármaco, es decir en sí no tiene efecto terapéutico. Es una enzima del hígado, la CYP2D6, que un 10% de la misma la transforma en morfina. En realidad, el fármaco que actúa calmando el dolor o favoreciendo los problemas de la tos, es la morfina.

Hay que tener presente, que un 10% de la población tiene unas alteraciones en el gen CYP2D6 que provocan, que la enzima tenga mucha más actividad (el doble, e incluso hasta cuarenta veces más). Por tanto, estos pacientes transformarán mucha más codeína en morfina, que podrá alcanzar niveles tóxicos. Siendo especialmente grave en niños, ya que su organismo tiene menos capacidad de reacción.

El 10% de la población son muchas personas. Basta pensar que uno de cada diez niños que tome codeína tiene el riesgo de problemas respiratorios graves, incluso de muerte. Este es el motivo por el que la American Academy of Pediatrics, considera que ha llegado el momento de “decir no” a la prescripción de codeína en niños.

Lo “profesionalmente correcto” es realizar a todos los niños (y adultos), antes de prescribirles codeína, un estudio de los polimorfismos del gen CYP2D6.

Las personas que tienen una actividad normal, se les puede administrar codeína sin peligro. Los que tienen alteraciones genéticas (PM), que hacen que la enzima no tenga actividad, (10% de la población), no se les debe prescribir codeína porque no la convertirán en morfina y no les hará efecto. Finalmente, los que son ultrarrápidos (UM) (10% de la población) no se les debe prescribir por riesgo de toxicidad.

Pero como la Farmacogenética, todavía no forma parte de muchos “protocolos médicos”. Al mismo tiempo, que todavía son pocos los centros que dentro del cuerpo facultativo hay un consultor de Farmacogenética. Se opta como solución más fácil, proponer que no se utilice en niños y se prescriban alternativas. Como dicen en los pueblos “muerto el perro se acabó la rabia”.

Recordamos que con los datos farmacogenéticos y concretamente del gen CYP2D6, se puede prescribir codeína a niños si su genotipo lo permite, pero teniendo en cuenta también, que no tomen fármacos que inhiban la enzima CYP2D6.

La Farmacogenética junto con las bases de datos de interacciones de medicamentos permiten una medicación personalizada, segura y eficaz.

Dr. Juan Sabater-Tobella
European Specialist in Clinical Chemistry and Laboratory Medicine (EC4)
Member of the Pharmacogenomics Research Network

Presidente de EUGENOMIC®

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Última revisión: Nov 6, 2018 @ 5:23 pm