Efectos adversos del cannabis: nuevos trabajos

A los efectos adversos del cannabis, ya no hemos referido en anteriores blog. El déficit de atención, perjudica al aprendizaje en los jóvenes, y a los adultos, les ocasiona menor capacidad de concentración en su trabajo, ya sea intelectual o manual.

A medida que hay más permisividad en el consumo de cannabis, también se advierten mayores efectos negativos.

Investigadores de la University de California de los Angeles (UCLA) a finales del pasado mes de noviembre, publicaron un trabajo realizado en diferentes regiones del cerebro. Se estudiaron 962 fumadores de cannabis y 92 controles, mediante la potente técnica de neuroimagen SPECT (Single Photon Emission Computed Tomography).

La conclusión del trabajo fue, que varias zonas cerebrales tienen menor perfusión sanguínea en los fumadores de marihuana, que en los controles. Su disfunción está muy directamente ligada al Alzheimer. Menor perfusión sanguínea, significa menos riego sanguíneo, es decir menos oxígeno y nutrientes para las células cerebrales.

En conclusión: fumar marihuana, ocasiona más riesgo de patología cerebral.

También en noviembre de 2016, en la sesión científica de la American Heart Association, en New Orleans, un grupo de investigadores de la St Lukes Univ Health, presentaron un estudio basado en los datos hospitalarios nacionales.  Trabajo realizado entre los años 2003-2011 sobre admisiones por procesos urgentes cardíacos. En concreto 33.343 ingresos por estrés, debidos a una cardiomiopatía (afectación del músculo cardíaco).

En el estudio se evidenció, que fumar marihuana, dobla el riesgo de cardiomiopatía, que afecta muy especialmente a jóvenes.

Finalmente citamos un muy reciente trabajo publicado en The American Journal of Medicine, que han investigado los efectos del cannabis sobre el metabolismo óseo. Estudiaron 56 fumadores “moderados” y 144 grandes fumadores (que habían ya fumado más de 5.000 porros) y como controles 144 fumadores de tabaco. Examinaron un completo perfil bioquímico que informaba sobre la rapidez de formación y resorción del hueso, así como estudios para evaluar la osteoporosis.

El trabajo advierte que el consumo elevado de cannabis, se asocia a una menor calcificación ósea y a un aumento de riesgo de fracturas.

Por todos sus efectos adversos, es por lo que no encontramos prudente su legalización, ni en los “clubs privados”. La idea de que por fumar porros “no pasa nada”, es totalmente falsa.

Recuerdo lo ya expuesto anteriormente, que fumar porros influye muy negativamente sobre la capacidad de atención y aprendizaje.

Nuestros jóvenes fumadores de marihuana tendrán serias dificultades para aprender, ocasionará más fracaso escolar, más dificultad para encontrar trabajo. Es decir, más jóvenes de los que figuran en las estadísticas, que “ni estudian ni trabajan”.

La sociedad ha de evitar que aumente el consumo de cannabis ya que hipoteca el futuro de nuestros jóvenes. Que los políticos se asesoren por científicos y mediten muy seriamente legalizar el cannabis, aunque les haga perder algún voto.

Finalmente recordar que el cannabis interfiere con muchos medicamentos, por lo que debe tenerse en cuenta, como un principio activo más, a la hora de decidir la medicación a aquellos pacientes que son fumadores de cannabis.

Dr. Juan Sabater-Tobella
European Specialist in Clinical Chemistry and Laboratory Medicine (EC4)
Member of the Pharmacogenomics Research Network

Presidente de EUGENOMIC®

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Última revisión: Nov 6, 2018 @ 5:24 pm