15.000 casos de cáncer de próstata al año, en España

El día 11 de este mes de junio, en las noticias de Vademecum, se resaltaba que en España se diagnostican al año unos 15.000 nuevos casos de cáncer de próstata, siendo la primera causa de cáncer en los hombres.

La única prueba de laboratorio llamémosle de detección preventiva, es la determinación del PSA, además de la prueba clínica del tacto rectal. Ambas pruebas no son de “detección precoz del cáncer”, sino simplemente pruebas que evalúan el tamaño de la próstata. En realidad el PSA sirve para establecer cuando está ya indicado hacer una biopsia, es decir para protocolizar las decisiones, cuya cifra indicadora, suele ser a partir de un PSA de 6 ng/ml.

Hay trabajos que han demostrado que un 25% de hombres con PSA entre 2.5-4.0 ng/ml, presentaron células cancerosas, no se operaron y al cabo de más de diez años con PSA por encima de 4 ng/ml. seguían con células cancerosos en la biopsia, sin desarrollar un cáncer. Lo que añade limitaciones al valor del PSA.

¿Qué puede hacer la genómica? La genómica aporta conocer precozmente el índice de riesgo. Hay 5 polimorfismos muy indicativos, comprobados en numerosos estudios clínicos y publicaciones de alto impacto, que alertan del índice de riesgo de cáncer de próstata y si dicha predisposición es alta, recomendar medidas preventivas de forma personalizada.

Concretamente en el año 2008, Zheng SL et al (NEJM; 380:910-9) estudiaron 16 polimorfismos genéticos (SNP) previamente seleccionados, en 2.823 hombres con cáncer de próstata y 1.781 controles y encontraron tras una selección por su OR (Odds Ratio) y frecuencia en la población, que un conjunto de cinco polimorfismos daban información clínicamente útil del índice de riesgo personalizado. Estos trabajos fueron confirmados por Sun J. et al (Prostate; 2008; 68(12):1257-61) en 5.626 casos de cáncer de próstata y 3.514 controles. Posteriormente han salido más trabajos confirmando estos hallazgos. Además se ha encontrado que hay polimorfismos genéticos en el gen de la 5-alfa- Reductasa, que le confieren una actividad mucho más alta de lo normal y los hombres afectados tienen más riesgo de cáncer de próstata. La enzima que transforma la testosterona en dihidrotestosterona, que tiene 10 veces más de actividad hormonal. Es esta alta actividad androgénica, la que con los años, favorece la formación de células cancerosas. Actualmente hay fármacos que permiten inhibir esta actividad enzimática genéticamente elevada.

En resumen: el estudio de los cinco polimorfismos antes señalados más dos de la enzima 5-alfa-reductasa, permite personalizar el riesgo de cáncer de próstata en edades tempranas –chequeos a partir de los 40 años, por ejemplo- lo que facilita instaurar hábitos de vida y en su caso, tratamiento farmacológico personalizado, con el objetivo de evitar, o al menos retrasar, el desarrollo del cáncer.

Dr. Juan Sabater-Tobella
European Specialist in Clinical Chemistry and Laboratory Medicine (EC4)

Member of the Pharmacogenomics Research Network

Presidente de Eugenomic®

EUGENOMIC® Asesores en Farmacogenética y Medicina Genómica

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Última revisión: Nov 6, 2018 @ 5:22 pm