Alerta con el abuso de opioides

Una vez más volvemos a insistir en el empleo de opioides.  La FDA ha alertado en diversos comunicados del exceso en la prescripción de fármacos con estructura similar al opio es decir a la morfina, cuando debieran ser medicamentos de último recurso. Ahora a raíz de un tema surgido en Chicago alertamos nuevamente sobre el uso o abuso de dichos fármacos.

En USA pasan sucesos que aquí  todavía no imaginamos, y sin que personalmente en este caso lo apruebe, a veces comentarlos puede servir para dar la alarma sobre posibles conflictos. En Chicago, entre los años 1999 al 2010 se cuadruplicaron las ventas de opioides y su consecuencia fue que entre el 2004 y 2011 aumentaron un 65% los ingresos a urgencias por sobredosis de opioides, que en la mayoría de casos se habían prescrito para tratamientos crónicos, cuando su uso debiera restringirse a tratamientos agudos de corta duración, excepto en las situaciones de dolor ligado al cáncer. A la vista de este incremento, el Ayuntamiento de Chicago ha considerado inapropiado el elevado consumo de tratamientos con opioides, estimando que a su vez promueven la adicción y por tanto va contra la salud de las personas, y ha presentado cinco pleitos a los tribunales de esta ciudad, pidiendo una indemnización multimillonaria a cinco compañías farmacéuticas que comercializan medicamentos opioides, acusándolas de que con su difusión y publicidad han incentivado su consumo.

Como profesional de la sanidad, debo creer que nuestros colegas prescriben lo que consideran más adecuado para cada paciente. Pero también es cierto que en USA hay cinco millones de personas con dependencia a los opioides y que por sobredosis mueren 17.000 personas al año. Creo que se impone una reflexión y empezar por diagnosticar correctamente las causas del dolor y tratar su origen, y el buen criterio aconseja no prescribir opioides como primera opción, seguro que el paciente agradecerá que primero le solucionen el síntoma, porque lo prioritario es intentar solucionar la causa y empezar el tratamiento con analgésicos suaves que no produzcan adicciones o efectos no deseados.

También recordar que la mayoría de opioides son fármacos que se metabolizan por las enzimas hepáticas CYP2D6, CYP2B6 y CYP3A4, cuyos genes pueden presentar polimorfismos que alteran su actividad, y en los pacientes con baja actividad, la dosis habitual de opioides actuará en ellos con un efecto de sobredosis, provocando más riesgo de adicción y de ingresos a urgencias. En la prescripción de opioides es muy aconsejable personalizar previamente la dosis mediante la Farmacogenética, estudiando los polimorfismos en los genes relacionados según la medicación. Recordar también los efectos de la comedicación. Además de los opioides según qué otros medicamentos toma el paciente, pueden interferir en las enzimas que los metabolizan y aumentar o disminuir sus niveles en sangre y por tanto alterar su efecto farmacológico.  

Consultar nuestras aplicaciones informáticas i-Nomic y g-Nomic ayuda a conocer las posibles interacciones entre los genes del paciente y el conjunto de la medicación, lo que permite aplicar una medicación personalizada en beneficio de cada paciente.

Dr. Juan Sabater-Tobella
European Specialist in Clinical Chemistry and Laboratory Medicine (EC4)

Member of the Pharmacogenomics Research Network

Presidente de Eugenomic®

EUGENOMIC® Asesores en Farmacogenética y Medicina Genómica

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Última revisión: Nov 6, 2018 @ 5:22 pm